Naciste
con un don, celébralo. Pero enseguida debes pensar en qué vas a hacer con ese
regalo. “Chicharito” Hernández se anticipa con esta frase: “Mi consejo a los
más jóvenes es…Que sepan elegir bien a las personas que los acompañen en su
formación como futbolistas”
Mucho cuidado
entonces a quiénes escoges para que te hablen al oído. Muchos proyectos
futbolísticos se han perdido por una mala asesoría, unos padres ambiciosos o un
entrenador egoísta.
Un don es
algo dado, una cualidad o habilidad que alguien posee. Un terreno heredado del
abuelo, por ejemplo. Puedes dejarlo al descuido y se convertirá en un basurero.
O puedes construir un edificio. De las bases que le pongas dependerá de cuántos
pisos será. Es bueno contratar a un arquitecto, pero, aun así, si no es un
experto, ese edificio se puede venir al suelo.
Así que tu
entorno y tus asesores serán de vital importancia en tu proceso. Además, es
clave estar seguro de tu potencial, porque en esa carrera incierta, quizás, más
importante que saber, es saber que sabes.
Se quejan
con frecuencia algunos padres y entrenadores (y hasta los propios chicos) de la
falta de oportunidad para los aspirantes a futbolistas. Hablan de manera
sospechosa de que impera cierto tráfico de dinero, el amiguismo y la
recomendación.
No descarto
que algo de esto pueda ocurrir en algunos casos, pero suele ser una
“suposición” tan difícil de demostrar que se queda en mera especulación.
Lo cierto
es que en el fútbol aficionado son muchos los aspirantes y muy pocas las plazas
para llenar. Está comprobado que el porcentaje de los que llegan al fútbol
profesional es pequeño. Así que el descarte es parte de la apuesta.
Con
sinceridad creo que el talentoso siempre va a tener su cuarto de hora para
demostrar su calidad. Pero tiene que estar preparado. A menudo se desmotivan y
descuidan su rigor y cuando les aparece la oportunidad se los cogen fuera de
base. Nadie va a desechar a un jugador extraordinario. Lo que pasa es que hay
muchos que juegan bien, pero no les alcanza para sostenerse en ese medio tan
exigente.
Algunos
hacen un recorrido turístico, no sólo en los equipos del país sino del
exterior. No creo que haya que estar ofreciéndose, ni buscando contactos para
que los vean. La mejor manera, a mi parecer, es marcar diferencia en los
torneos importantes, que eso siempre se nota. Que te busquen, que te llamen.
Siempre hay gente viendo. Porque los futbolistas son como las modelos: Sólo en
las grandes pasarelas se saben quién es quién.
