El fútbol formativo me ha llevado por diferentes ciudades de
Colombia donde cada año se realizan torneos de fútbol infantil. En la ciudad de
Sincelejo, Colombia, tuve la oportunidad de conocer a Agustín Garizábalo,
cazatalentos al servicio del Deportivo Cali, uno de los clubes que más proyecta
jugadores profesionales en Colombia. Toda una personalidad en este trabajo, con
números contundentes de eficacia en su trabajo reflejado en la cantidad de
futbolistas que llegaron al profesionalismo con un trabajo integral que inició
con su aprobación, jugadores como Juan Guillermo Cuadrado, Luis
Fernando Muriel, Rafael Santos Borré, Abel Aguilar, Gustavo Cuéllar, Felipe
Pardo y Freddy Montero. Garizábalo ha llevado al profesionalismo a más de 30
jugadores. Catorce de ellos fueron al exterior y la mayoría vistió la camiseta
de la selección Colombia. Gracias a su amistad, me ha permitido compartir ideas
y conceptos de su diario como cazatalentos, todo lo que nos sirva de su
experiencia es bienvenido ¡
Pero sólo
sabremos si un chico es talentoso cuando se haya confrontado con otros de
similar nivel y marque diferencia. No hay otra forma. Por ejemplo, un hombre adulto
está en condiciones de ser un padre potencial, pero no se podrá decir que es un
padre verdadero mientras no presente a su hijo.
El
Talento es una construcción, un producto, el resultado de todo un proceso. No
es una calidad innata. Hay jóvenes que creen que son jugadores de fútbol porque
participan en un torneo oficial y pueden poner las fotos y vídeos de sus
actuaciones en las redes. Pero en realidad muchos lo hacen por diversión, por
chicanear o por compartir con sus amigos. Lo asumen de manera informal y sin
rigor y no muestran una CONTINUIDAD, que es la característica más importante de
una carrera.
Los que
de verdad pretenden ser jugadores de fútbol, son aquellos que asumen su carrera
de una manera metódica, regular, coherente, concienzuda y ascendente. El
resultado, es decir, lo que van logrando, lo que van mostrando, es lo que
define el producto, es lo que rubrica el proceso. Recomiendo mantener un bajo
perfil durante esa travesía que implica varias etapas: primero, la detección;
segundo, el diseño y ejecución de un plan de acompañamiento y conocimiento del
futbolista en formación; y, tercero, la exposición del talento como tal. Cuanto
más reserva y discreción se tengan mucho mejor. Las grandes obras de la
humanidad se hicieron siempre con paciencia y en silencio.
